Hasta cuando ya no hay carretera, ni transporte imaginable, hasta allí nos llevaron la juventud y las ideas Fue siempre posible, a pesar de los buitres grises, levantar el vuelo
Leímos hasta el amanecer, soñamos letras y después, sólo después, llegaron las palabras Palabras alargadas, que nos miraban, y muchas se fueron la noche oscura pero otras nos fueron, y vagan libres, para siempre como un ave repaz.